Se trata de una de las leyendas vivas del piano y pocos pueden hacerle sombra en el dominio de las ochenta y ocho teclas a Martial Solal (Argelia, 1927). Con todo el bagaje que acumula detrás y a sus ochenta y tres años el pianista practica a diario durante horas porque en el trabajo constante reside su maestría.
Esa maestría por la que algunos críticos dicen que es uno de los pocos que puede traducir inmediatamente en las teclas lo que pasa por su imaginación. En sus comienzos llegó a tocar con Django Reinhardt y consiguió celebridad componiendo extraordinarias bandas sonoras para el mejor cine francés.
Sin duda, la presencia de Martial Solal en Imaxina Sons era obligada; era una cuestión de tiempo y oportunidad para un festival que, no sólo cree, sino que se alimenta del jazz europeo y para el cual Solal es un referente.
Con el proyecto Newdecaband el pianista reúne a colaboradores habituales como Eric Le Lann con una nueva ola de músicos franceses para un trabajo vibrante que suena descaradamente cinematográfico y que será la mejor apertura posible para la sexta edición de Imaxina Sons.