Clase magistral de Franz Koglmann en el Conservatorio de Música
El espectador ideal para un concierto del compositor y trompetista Franz Koglmann (Mödling, Austria, 1947) debe, en primer lugar, tener la mente abierta, es decir, rechazar una estricta división de los géneros musicales y, en concreto, del que es o no es jazz.
Como segunda condición deseable, debe, si no ser experto, tener interés por la poesía, las artes visuales, el cine, la filosofía o la cultura popular. Koglmann aborda el jazz desde todas estas disciplinas; en esta ocasión, la novela Lolita de Vladimir Nabokov, publicada en 1955, es el leiv motiv del proyecto.
Para el músico austríaco, el jazz impregna la música de todos los estilos, pero entendido como dogma ya no tiene razón de ser; así de contundente se muestra el trompetista que dejó de beber del free jazz para tener cada vez más afinidad con el cool jazz, esa corriente surgida en la Costa Oeste norteamericana en los años cincuenta como solución de continuidad para el jazz.